Multitudinario éxito de la presentación de Los repartidores de cerveza en Palma de Mallorca.

Pau, Max y Migoya, radiantes en una noche espectacular. (Foto de Sai)
Cierto, Pau jugaba en casa, dado que su popularidad como autor local es considerable. Y cierto, yo me ocupé de que los periódicos locales subrayaran que esa noche había cerveza gratis.
Aun así, lo del domingo noche en la Terraza de Ses Voltes, a los pies del muro de la catedral de Palma de Mallorca, no es lo habitual en el mundo del cómic. Ni siquiera en el de las presentaciones.
En un momento en que el respetable está saturado de eventos relacionados con acontecimientos culturales y el público se aburre ya de la última presentación de un libro, un cómic, un disco, incluso una película (de habitual más sobredimensionadas), el espectáculo que se dio en torno a Los repartidores de cerveza en Palma es digno de considerarse un triunfo completo. No sólo acudieron docenas de personas y se vendieron decenas de ejemplares: tanto el autor de la obra, Pau, como su presentador oficial, Max, se tomaron la molestia de contagiar con su sentido del humor al abundante público presente. El autor de Bardín, disfrazado de mafioso, compuso y recitó un hilarante texto introductorio donde jugó a encarnar la personalidad de su sosias Massi, el villano incomprendido de Los repartidores. Las carcajadas y llantos de risa desencadenados por su ingenio se dejaron oír por toda la isla.
La escenografía tampoco dejó un detalle al azar: la desopilante entrada de los tres encargados de la presentación, subidos a coches vintage de la mano del dibujante Rafa Vaquer y Cia. (¡Pau llegó a la presentación en un Pontiac!), junto a un camión Ebro idóneo para enmarcar la intendencia estética del tebeo, más el papá del propio Pau (modelo anatómico del personaje denominado precisamente Ebro) y la complicidad de todos los asistentes, incluida la flor y nata del cómic mallorquí (Pere Joan, Tomeu Seguí, Álex Fito, Paco Díaz, el propio Max...), se aliaron para proporcionarnos una noche memorable.
Felicidades a Pau por su éxito, por su implicación personal y por su talento artístico.
Y un sobresaliente a Joan Miquel Morey, responsable de Librería Norma Mallorca, por la impecable organización del acto.